La
sonda 'Phoenix', llegó al Planeta Marte tras recorrer
679 millones de kilómetros, se ha posado con éxito en
una zona del polo norte de Marte, donde iniciará ahora
su misión de recoger muestras de hielo y determinar la
existencia de material orgánico.
El control de la NASA se lleva a cabo
desde el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en
Pasadena, California. La nave Phoenix llegó al Planeta
rojo 10 meses después de iniciar su largo viaje desde el
Centro Espacial en Cabo Cañaveral (Florida).
La Sonda 'Phoenix', una plataforma capaz
de excavar, estudiar muestras y analizar el clima del
planeta rojo, se encargará de profundizar en uno de los
dilemas científicos más apasionantes de las últimas
décadas: ¿hay, o ha habido, vida microbiana en Marte?
El objetivo principal de Phoenix es
excavar bajo la superficie del planeta para intentar
encontrar rastros de hielo que serán analizados para
entender si en el pasado el planeta pudo haber tenido
condiciones favorables para el desarrollo de la vida.
La estructura de la nave Phoenix-nombre de la mitológica
Ave Fénix- y algunos de los instrumentos provienen del
viejo proyecto 'Mars Surveyor Lander', que se abandonó
por falta de presupuesto.
Las imágenes hasta ahora enviadas por la
sonda, tras desplegar los dos paneles solares que
constituyen su fuente de energía, muestran una
superficie plana, con el terreno marcado por una serie
de sectores poligonales causados por la expansión y por
la contracción del hielo bajo la superficie.
La actividad de Phoenix sobre Marte, a diferencia de dos
robots que desde 2004 están operativos, tendrá una
duración limitada: será de tres meses, antes de que el
hielo polar haga imposible la continuidad del análisis
del terreno. GAT.
2 Jun 2008. Una semana después de llegar
al polo norte marciano, la sonda Phoenix de la NASA
levantó su primera palada de suelo marciano como una
prueba del Brazo Robótico. La palada de práctica fue
vaciada en una zona del suelo designada como vertedero,
tras ser fotografiado el interior con la Cámara del
Brazo Robótico. El equipo de Phoenix planea llevar la
próxima pala llena a finales de esta semana hasta el
instrumento que calienta y 'huele' la muestra para
identificar los ingredientes (TEGA).
Unos destellos de material brillante aparecen en el
suelo recogido y en el agujero del que proceden. "Este
material brillante podría ser hielo o sales. Estamos
hambrientos por hacer pruebas en las próximas tres
muestras de superficie que recojamos para aprender sobre
ellas", dice Ray Arvidson, de la Universidad de
Washington y co-investigador del Brazo Robótico.