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ANTIGUOS REINADOS
Perfiles históricos de Ipiales
Ex Provincia de Obando y Departamento de Nariño
por Alvaro Pantoja Coral
Edición: Octubre de 2003
Impresores Johndan
Pasto

La ciudad de Ipiales ha sido pródiga en reinas y reinados. Los ha
habido, y hay, de toda clase, condición y motivo, siempre galantes y
todos dignos de figurar en la historia, según la calidad del evento
el nombre de la escogida en cada certamen.
Nosotros por razones de canas como signos inequívocos de vejez,
damos cuenta de algunos reinados y de algunas soberanas, doña Leonor
Ortega Mora, doña Clemencia y doña María Jesús Vela y doña Isabel
Eraso Martínez, quienes resultaron elegidas por los Ipialeños en
torneos que comprometían, por igual, a todos los estamentos sociales
en forma por demás amplia y democrática, como lo señalaban los
reglamentos del caso.
A veces y dentro del certamen real, se recogían algunos fondos para
menesteres de beneficio comunitario, pues las candidatas, en un
arranque de generosidad, los destinaban a fines altruistas y
esencialmente cívicos, como los trabajos de hospital y otros.
La ceremonia de la coronación de la reina, tenía lugar en los
amplios patios de la casa de don Ulpiano Telmo Miranda, herederos en
la hoy carrera que aún se conserva, viene a ser, para la historia de
Ipiales, como el teatro Colón de Bogotá, guardadas, como decimos los
antiguos, las debidas proporciones. En el programa no podían faltar,
bajo ningún motivo, los discursos protocolarios, y las recitaciones
de versos de algún espontáneo, así como la participación musical de
las mejores orquestas Ipialeñas, que la había de óptima calidad y
buen prestigio.
Se nos viene a la memoria el recuerdo de José Montenegro, alías “El
Ñato”, un virtuoso del saxofón, como lo fue José Félix Guerrero,
ambos artistas lamentablemente ausentes.
Después de la coronación venía el baile de gala, en casa de su
majestad, con asistencia de lo más granado de nuestro mundo social,
incluyendo a los oficiales de la Caballería, alguno de los cuales
levantaba novia y Epístola de San Pablo, para toda la vida.
Además, los señores oficiales podrían estar contentos en cualquier
parte de la ciudad y del mundo, porque, para ciertos oficios
castrenses, de rutina, descansaban en el secretario del comando del
Grupo Cabal “el primero Peña”, Efraín, competente oficinista
ipialeño, fallecido en la capital de la República.
(Tomado del diario El Derecho. Pasto, martes 30 de septiembre de
1986. Pag. 2)
ARTE
MUSICAL IPIALEÑO
Perfiles históricos de Ipiales
Ex Provincia de Obando y Departamento de Nariño
por Alvaro Pantoja Coral
Edición: Octubre de 2003
Impresores Johndan
Pasto
El Concurso Departamental de Bandas de Músicos, que tuvo lugar en la
veraniega población de Samaniego, cuna de hombres importantes, hace
que anotemos en esta página, que Ipiales posee, por fortuna, un
conjunto de artistas del pentagrama, de primera calidad, que lleva
algunos lustros presentándole al municipio un invaluable servicio
como banda de músicos.
La banda de Ipiales ha tenido, en su historia, muchos maestros
directores, entregados al ejercicio de su carga, con gratitud que
merece anotarse como significativa para el progreso de la
agremiación; de igual manera gentes del pueblo, que también han
sobresalido, y sobresalen, por su virtuosismo, habilidad en el
manejo del instrumento, y perseverancia, que son del aplauso
general. Citar en una rápida crónica los nombres de unos y otros,
deteniéndose en sus merecimientos, demanda un estudio bastante
extenso y pormenorizado, que escapa a nuestras capacidades, habiendo
en Ipiales personajes que pueden hacerlo con acertada propiedad.
Con todo y eso, publicamos en un boletín de la Cámara de Comercio de
este lugar, una especie de bosquejo histórico sobre los orígenes de
la Banda de Músicos. Ese boletín, si la memoria nos es fiel, lo
donamos con otros papeles al Área Cultural del Banco de la República,
de Ipiales, en 1985. Es posible que en el futuro, aquellos datos
sean de alguna utilidad.
Nuestra Banda Municipal, como lo conocemos, ha sido en las diversas
épocas de su existencia un verdadero factor de progreso intelectual
y artístico. En dichas ocasiones, Ipiales ha contado con la valiosa
y oportuna colaboración de ese grupo y con el entusiasmo, nunca
desmentido, de sus abnegados componentes. Por esos y por otros
motivos, nuestra máxima relación es acreedora a que las entidades
estén atentas a suministrar la ayuda que necesitan, comenzando por
lo económico.
Nosotros hemos estados prestos al bienestar y progreso de la Banda
de Músicos, pues ha habido ocasión de prestarle nuestros humildes
servicios cada vez que nos han sido solicitados. Es un deber y lo
hemos satisfecho con la mejor voluntad y conforme a nuestras
deficiencias, como pueden decirlo los señores miembros y artistas de
aquella entidad, que se ha granjeado el cariño de todos. Dios quiera
que la Banda de Músicos de Ipiales, perdure por mucho tiempo más,
para satisfacción de los habitantes de una ciudad hidalga,
hospitalaria y acogedora.
La banda de Música es necesaria, como lo son las demás agrupaciones
artísticas y musicales, que existen en el momento, y las vendrán con
el transcurso de los años. Nuestro medio es pródigo en hombres y
mujeres que sobresalen en estos nobles oficios, dignos de una
sociedad que se precia, y con razón, de tener espíritus selectos y
dedicados al ejercicio del divino arte.
(Tomado del diario El Derecho. Pasto, martes 2 de septiembre de
1986. Pag. 2) |